escuelas infantiles en las tablas

Un cuento de West Garden


Un cuento de West Garden

 

Érase una vez una Escuela Infantil llamada West Garden, situada en un bonito espacio de las afueras de Madrid, conocido como Las Tablas. Este centro educativo fue construido por y para los más pequeños (príncipes y princesas) en el que reinaba un ambiente seguro y agradable, y en el que cada niño adquiría valores y principios, proyectando su potencial al máximo.


"Good morning, good bye" eran palabras que con frecuencia se escuchaban alegremente en esta escuela, pues los niños además de reforzar su idioma natal, adquirían conocimientos de Inglés caminando hacia el Bilingüismo.

Y contaba con horarios flexibles para favorecer una adaptación armónica y relajada a la vez que las carrozas reales podían recoger a sus príncipes o princesas sin ningún problema de horario. De vez en cuando estos pequeños príncipes y princesas recibían de los delegados de países lejanos (CAM) cupones de bonificación por buena conducta que les reducía el coste de sus estancias.


En el Jardín Mágico de juego exterior, los pequeños creaban sus propias aventuras dando rienda suelta a su imaginación y creatividad. Se adentraban en el misterioso mundo mediante actividades extraescolares: natación (luchando en el agua contra dragones de plástico); granja escuela (descubriendo animales maravillosos), English Theatre and Music, donde se potenciaban la creatividad de estos pequeños príncipes y princesas, a la vez que desarrollaban sus habilidades individuales, sociales y cognitivas.

Todas las semanas aparecía un gran mago, llamado pediatra, que cuidaba de la salud de nuestros protagonistas, supervisando su crecimiento y desarrollo y vigilando las distintas “pócimas” que eran entregadas por los papás, reyes de los distintos reinos cercanos al lugar.


En la Cocina Real, se encontraba una bella doncella que cuidaba diariamente la carroza que transportaba los alimentos a nuestros pequeños príncipes y princesas repartiéndolos de una forma equilibrada.
Muy cerca de allí, en el mismo entorno, se hallaba otra Escuela Mágica llamada “North Garden”, con las mismas características, donde además, en verano, los hermanitos de nuestros príncipes y princesas podían continuar y reforzar su aprendizaje mediante excursiones y actividades estivales.


Por otra parte, también los reyes y los abuelitos de nuestros príncipes y princesas podían contemplar el entorno mágico en el que se movían y se desarrollaban sus pequeños herederos.


Es el momento de acabar nuestro cuento, que comienza cada año con la llegada de nuevos príncipes y princesas hasta que terminan su formación y tienen que marcharse para continuarla en otros lugares aunque nunca los perdemos de vista porque tenemos espejos mágicos que nos muestran de vez en cuando su evolución y a través de los cuales mantenemos conversaciones.
Y colorín, colorado…..este cuento se ha acabado.

Autora: Belen Celdran Villarejo. Diplomada en Magisterio en Educacion Infantil. Tutora-Educadora en Escuelas Infantiles West Garden


Un cuento de West Garden

 

Érase una vez una Escuela Infantil llamada West Garden, situada en un bonito espacio de las afueras de Madrid, conocido como Las Tablas. Este centro educativo fue construido por y para los más pequeños (príncipes y princesas) en el que reinaba un ambiente seguro y agradable, y en el que cada niño adquiría valores y principios, proyectando su potencial al máximo.


"Good morning, good bye" eran palabras que con frecuencia se escuchaban alegremente en esta escuela, pues los niños además de reforzar su idioma natal, adquirían conocimientos de Inglés caminando hacia el Bilingüismo.

Y contaba con horarios flexibles para favorecer una adaptación armónica y relajada a la vez que las carrozas reales podían recoger a sus príncipes o princesas sin ningún problema de horario. De vez en cuando estos pequeños príncipes y princesas recibían de los delegados de países lejanos (CAM) cupones de bonificación por buena conducta que les reducía el coste de sus estancias.


En el Jardín Mágico de juego exterior, los pequeños creaban sus propias aventuras dando rienda suelta a su imaginación y creatividad. Se adentraban en el misterioso mundo mediante actividades extraescolares: natación (luchando en el agua contra dragones de plástico); granja escuela (descubriendo animales maravillosos), English Theatre and Music, donde se potenciaban la creatividad de estos pequeños príncipes y princesas, a la vez que desarrollaban sus habilidades individuales, sociales y cognitivas.

Todas las semanas aparecía un gran mago, llamado pediatra, que cuidaba de la salud de nuestros protagonistas, supervisando su crecimiento y desarrollo y vigilando las distintas “pócimas” que eran entregadas por los papás, reyes de los distintos reinos cercanos al lugar.


En la Cocina Real, se encontraba una bella doncella que cuidaba diariamente la carroza que transportaba los alimentos a nuestros pequeños príncipes y princesas repartiéndolos de una forma equilibrada.
Muy cerca de allí, en el mismo entorno, se hallaba otra Escuela Mágica llamada “North Garden”, con las mismas características, donde además, en verano, los hermanitos de nuestros príncipes y princesas podían continuar y reforzar su aprendizaje mediante excursiones y actividades estivales.


Por otra parte, también los reyes y los abuelitos de nuestros príncipes y princesas podían contemplar el entorno mágico en el que se movían y se desarrollaban sus pequeños herederos.


Es el momento de acabar nuestro cuento, que comienza cada año con la llegada de nuevos príncipes y princesas hasta que terminan su formación y tienen que marcharse para continuarla en otros lugares aunque nunca los perdemos de vista porque tenemos espejos mágicos que nos muestran de vez en cuando su evolución y a través de los cuales mantenemos conversaciones.
Y colorín, colorado…..este cuento se ha acabado.

Autora: Belen Celdran Villarejo. Diplomada en Magisterio en Educacion Infantil. Tutora-Educadora en Escuelas Infantiles West Garden

 

Jardín del Oeste

  Calle Estella, 11 ,
Las Tablas, 28050 , (Madrid)

  91 427 07 40

  601 077 349

Mi Jardín del Norte

  Calle Quintanavides, 11,
Las Tablas, 28050, (Madrid)

  609 692 834

  601 077 349